30 enero 2014

Varanasi, la ciudad más sagrada de la India


La guía Trotamundos que compré para el viaje a la India, cuando llega al capítulo dedicado a esta ciudad, comienza así: “¡Bienvenidos al mayor cuarto de baño del mundo!”… Se refiere a que el río Ganges es el lugar al que acuden a bañarse decenas de miles de peregrinos al día; allí se afeitan, se lavan los dientes y realizan tareas que normalmente hacemos en nuestros baños privados. ¡Todo un espectáculo!
La ciudad más sagrada de la India es conocida por dos nombres: Varanasi, por ser este el lugar donde confluyen los ríos Varuna y Assi, y Benarés, deformación inglesa de Varanasi.
El primer nombre de la ciudad fue Kashi, procedente del Veda, primer libro sagrado de los hindúes, cuyo significado es el lugar que atrae a todo el mundo”.
Como os adelanté en la última entrada, llegamos a Varanasi en avión desde Khajuraho; la persona que nos esperaba para llevarnos al hotel nos dijo que debido al monzón el río se había desbordado, sus aguas habían inundado todas las calles aledañas al río y los ghats estaban todos sumergidos, por lo que nos iban a ofrecer otras alternativas. Mi santo y yo dijimos que nos quedábamos allí; Varanasi es una ciudad a la que le teníamos muchas ganas y, aunque no pudiésemos ver los ghats, al menos veríamos el ambiente.
Durante el trayecto en furgoneta no daba crédito, no hacíamos más que pasar por calles llenas de escombros; todo tenía con diferencia mucha peor pinta que lo que habíamos visto hasta ahora, parecía que acababan de bombardear aquello. El señor que nos acompañaba nos explicó que en ese barrio todos los vecinos habían ampliado sus casas “robándole a la acera un metroy que el gobierno los había obligado a derrumbar lo construido ilegalmente, así que esa era la causa del aspecto horrible que tenía todo; cobraba sentido que en cada casa hubiese gente con cincel y martillo derribando muros.
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01 enero 2014

Khajuraho y sus templos

Cuando llegamos al hotel de Khajuraho nos esperaba un guía mientras nos acompañaba al hotel,  nos ofreció una excursión para el día siguiente muy temprano para ver las Cataratas de Raneh. El precio era 25 € cada uno e íbamos en un todoterreno abierto. A los cuatro nos pareció bien y aceptamos. Después volveríamos a desayunar al hotel y a ducharnos (lo del calor húmedo hace que cada vez que pases por el hotel te duches) y ya a visitar los Templos de Khajuraho.