PLANNING
Se acercaba el famoso puente de
diciembre y no teníamos destino. Me puse
mirar los destinos de Ryanair baratillos desde Sevilla (aprovechemos
mientras duren estos chollos de volar a cuatro perras) y vimos Milán. Probamos
diferentes fechas y posibilidades del puente y del 2 al 6 de diciembre 52 €
cada billete i/v, o sea, que por 104 € nos plantamos en Milán y volvemos. No
hay más que hablar. Reservamos.
Ahora toca el planning de esos días. Me
leo las escapadas de mis blogs amigos y tomo nota de sus valiosos consejos.
- Entre cielo y el suelo; maravilloso blog de mi
amiga Mafalda.
- De la ceca a la meca; estupendas y divertidas
crónicas de viajes.
- Él y ella, viajeros; me une a las personas que
hacen este blog el amor por Italia y las Islas Griegas.
- Rosaana y family 4; un blog utilísimo que
recomiendo a quienes viajen con niños.
Hacemos el siguiente planning:
2 DICIEMBRE
VUELO SEVILLA-BÉRGAMO 9:25-11:552
- Dejamos el coche en el parking de larga
estancia del aeropuerto de Sevilla, P2, gestionado por Aparcalia, se va a pie.
El enlace es http://www.aparcalia.com/parking-publico/71-Parking+Larga+Estancia+Sevilla+-+P2-PARKING+OFICIAL+AENA
Nos cuesta 26´30 € los cinco días. La
otra opción era Lavacolla, que funciona muy bien y con precios similares, pero
esta vez hemos decidido probar con éstos.
- Aeropuerto Orio al Serio (Bérgamo). Bus
a Estación central de Milán. Empresa Autostraslade.
- Una noche en Milán en Hotel Nettuno,
Via Taddino 27 +39-0229404481 http://www.booking.com/hotel/it/nettuno-milano.html?aid=304142&label=postbooking_confemail
-
Reservamos vía
telefónica las entradas para el Cenacolo Vinciano a las 18:45. Hay que estar
en Santa María de Grazie 20 minutos antes. En teoría se puede reservar vía web,
pero es casi imposible, siempre pone que no hay entradas pero si llamas,
sorprendentemente hay, eso sí, con antelación, no dos días antes. Había leído
que era muy díficil que te cogieran el teléfono. El encargado de este trámite
era mi santo que es el que maneja
idiomas. Llamó un par de veces
escogiendo la opción del inglés. Como no había manera se preparó un parrafito
en italiano, escogió esa opción, italiano, y a la primera; así que aconsejamos
esto último; aunque no se sepa italiano no es especialmente difícil entenderse.
3-4 DICIEMBRE
- Mañana en Milán.
- Tren a Como desde Stazione Piazzale
Cadorna. De esta estación sale desde en torno a las ocho de la mañana un tren
cada 55 minutos a Como. Hay dos estaciones de trenes más en Milán: Central y
Garibaldi. El tren Milán-Como dura una hora y cuesta en primera 6´65 € y en
segunda 4´45€.
-
Llegada a
Como, Estación Como Nord Borghi. 9 minutos a pie hasta nuestro hotel.
-
Dos noches en
Como en el Hotel B&B Storico, Via Giovio, 28. +39-031300247
5 DICIEMBRE
- Nos vamos a Bérgamo en bus pues no hay tren directo (aunque después
cambiamos de idea).
HORARIO
AUTOBUSES
-
Pasamos el día
disfrutando de Bérgamo.
-
Una noche en
Bérgamo en el Hotel Central Hostel BG.
Via Ghislanzoni, 30 +39-035211359
-
Taxi al
aeropuerto; el avión sale a horas en las que debería estar prohibido volar
(pero es lo que hay si queremos aprovechar los chollos) y no hay buses que nos
lleven al aeropuerto, afortunadamente está cerca. Otra opción era pasar esa
noche en el aeropuerto, pero con el frío que debe hacer, hemos pasado.
VUELO BÉRGAMO-SEVILLA 6:25-08:55
RESUMEN
DE GASTOS
1.
Vuelos
Sevilla-Bérgamo i/v, dos personas: 104 €
2.
Autobús
Autotraslade Aeropuerto Bérgamo, dos personas 19,90€
3.
Billetes de
metro en Milán, dos personas 18 €
4.
Hotel Neptuno,
Milán, 50 € una noche
5.
B&B
Storico, Como, 216 € dos noches
6.
Hostel Central
BG, 50 € una noche
7.
Parking
aeropuerto Sevilla, 26 €
8.
Tren
Milán-Como, dos personas 13,2 €
9.
Trenes Como-Milán-Bérgamo
dos personas 8,9 € más 10,30 €
10.
Bono transporte
Bérgamo, dos personas 5 €
11.
Taxi Bérgamo-aeropuerto: 21 €
TOTAL: 542,3 €
TOTAL POR PERSONA: 271,15 €
VIERNES, 2 DE DICIEMBRE DE 2011
Nuestro vuelo Sevilla-Bérgamo con Ryanair sale a las 9:30, así que a las 6:30
horas salimos de Arcos destino aeropuerto de Sevilla. Tardamos una hora y pico,
algo más de lo normal porque nos encontramos una pequeña retención ya cerca del
aeropuerto por culpa de la avería de un coche. Dejamos el coche en el parking
del aeropuerto de larga distancia (26 € los cinco días). Está en la zona de
llegadas y es el P2; llegas, sacas el ticket y vas a la ventanilla de atención
al cliente con tu reserva impresa, aparcas y listo. Se sale andando y en unos
minutos estás en salida. La otra opción que no es un robo para dejar el coche
es la empresa Lavacolla. Ésta te recoge el coche y te lo lleva a la vuelta y
tiene unos precios similares y funciona muy bien también.
El vuelo sale con media hora de retraso y nos dicen en el avión que es por la
niebla, pos vale.
Al embarcar le hacen a un tipo meter su maleta en el gálibo. Para que ésta
entrara poco más que había que martillearla, aunque bien es cierto que estaban
dejando pasar otras igualmente grandes. Le dijeron que paganini. El tipo que
no, que cabía, la niña que no, el otro decía que quería hablar con un superior,
la niña que no, que si no sacaba la maleta del medidor llamaba a la policía, en
esa trifulca nos tocó entrar para dentro. Después nos enteramos que acabó con
la maleta rota y pagando los 40 €.
A las 12:10 llegamos al aeropuerto de Bérgamo. Durante el vuelo vendían los
billetes de bus para ir hasta Milán a 9,90 € y los compramos. Se sale al sitio
donde están todos los stands de venta de las diferentes empresas de buses y nos
fuimos al de Terravisión, que era la nuestra. Nos indicaron que al salir
enfrente los buses 3 y 4. Llegamos, padentro y rumbo Milán. El día está muy
gris, pero no hace especialmente frío ni llueve, tal y como indicaban las
predicciones.
En el bus nos sentamos separados que para eso hemos llegados los últimos y yo caigo en medio de cinco chicas griegas que no paran de darle a la sinhueso, mi santo tenía que haber caído aquí. El viaje bien, cómodo y tardó más o menos una hora y nos dejó en la Estación Central de trenes, un descomunal edificio buen ejemplo de la arquitectura de la época fascista.
Salimos, nos orientamos y al Hotel Nettuno, recomendación de Mafalda. Por fuera tiene la pinta regular, pero la habitación es muy correcta y está cerca de la estación de metro de Lima, que en cuatro paradas te deja en el Duomo y encima sale por 50 € la noche, no se puede pedir más.
Recorrido
desde la Estación Central al Hotel
Hotel
Nettuno
Para
que viajen con mascota, que sepan que en este hotel son bienvenidos
Situación
del hotel con respecto al Duomo
Soltamos las maletas cogimos nuestras cámaras y a la calle. Entramos en el
metro y vimos que había varias opciones: billete de un día, de dos, abono de 10
viajes o billetes sueltos; como pensábamos que cogeríamos pocos metros y que el
abono de 10 tampoco es que suponga una gran rebaja, nos decidimos por los
billetes individuales; luego pensamos que quizá hubiese sido mejor el abono o
los billetes diarios, porque para no andar mucho conviene coger metros y al
final compramos billetes individuales. Cuesta cada uno 1,50 € y los venden en
máquinas expendedoras que tienen la opción de español y en un quiosco que hay
al lado.
Nos bajamos en el Duomo, salimos por la boca que da al lateral de la catedral, se ve inmensa, preciosa. Nos vamos a la fachada, y después entramos a verla. Hay un control de policía que te mira el bolso (a mí en concreto, dos veces, como decía Juan Echanove en Bajarse al moro, tengo cara de sospechosa); la entrada es gratuita. A mí me ha gustado mucho y es muy original, los cuadros colgados de una columna a otra en la nave central en sentido longitudinal. Las vidrieras muy bonitas, pero al estar el día muy gris no lucen como debieran. Decía Stendhal que el Duomo de Milán era un espectáculo único en el mundo y no le faltaba razón. Es el tercer templo católico más grande del mundo y transcurrieron casi cinco siglos desde que se proyectó hasta que se colocó la última puerta de bronce de la derecha, o lo que es lo mismo desde 1386 hasta 1965, año en que nació mi santo, que se dice pronto. Así pues es un buen ejemplo de gótico tardío.
Pensamos en subir a la azotea, pero al salir nos caen unas goterillas. Vamos a comer rápido y a ver qué rumbo toma el tiempo, si arrecia la incipiente lluvia o amaina. No queremos perder mucho tiempo y nos tomamos una hamburguesa en un Burguer King, aunque nos da cosa estar en Italia y entrar en uno de ésos, pero el objetivo era ver cosas antes de que anocheciese. Comemos en un plis plas y a la calle; siguen las goteras esporádicas, así que dejamos la subida para el día siguiente por la mañana.
Nos bajamos en el Duomo, salimos por la boca que da al lateral de la catedral, se ve inmensa, preciosa. Nos vamos a la fachada, y después entramos a verla. Hay un control de policía que te mira el bolso (a mí en concreto, dos veces, como decía Juan Echanove en Bajarse al moro, tengo cara de sospechosa); la entrada es gratuita. A mí me ha gustado mucho y es muy original, los cuadros colgados de una columna a otra en la nave central en sentido longitudinal. Las vidrieras muy bonitas, pero al estar el día muy gris no lucen como debieran. Decía Stendhal que el Duomo de Milán era un espectáculo único en el mundo y no le faltaba razón. Es el tercer templo católico más grande del mundo y transcurrieron casi cinco siglos desde que se proyectó hasta que se colocó la última puerta de bronce de la derecha, o lo que es lo mismo desde 1386 hasta 1965, año en que nació mi santo, que se dice pronto. Así pues es un buen ejemplo de gótico tardío.
Pensamos en subir a la azotea, pero al salir nos caen unas goterillas. Vamos a comer rápido y a ver qué rumbo toma el tiempo, si arrecia la incipiente lluvia o amaina. No queremos perder mucho tiempo y nos tomamos una hamburguesa en un Burguer King, aunque nos da cosa estar en Italia y entrar en uno de ésos, pero el objetivo era ver cosas antes de que anocheciese. Comemos en un plis plas y a la calle; siguen las goteras esporádicas, así que dejamos la subida para el día siguiente por la mañana.
Entramos en la elegante Galería de Vittorio Emmanuelle II, una galería
comercial con muchas tiendas de firmas de lujo y los cafés y restaurantes más
antiguos de la ciudad. Estas galerías se construyeron en 1867 y es una calle
con una preciosa cubierta de hierro y vidrio que va desde el Duomo a la Piazza
della Scala. Este diseño de la cubierta de hierro colado y cristal estuvo muy
de moda en el XIX y se puede observar
también en las Gallerías Saint Hubert de Bruselas, en la Galería Umberto I de
Nápoles, en el Pasaje de San Petersburgo, etc.
En el suelo de la zona central
de la galería está el famoso torito al que hay que pisarle las partes pudendas
para volver a Milán y tener suerte (me pregunto por el origen de cada una de
estas historias que hay que hacer en cada ciudad para volver al lugar o que la
suerte te acompañe, se me ocurren ahora idioteces como tocarle la teta a la
estatua de Julieta en Verona, tocar el hocico del porcellino en Florencia,
echar la moneda en la Fontana de Trevi en Roma.... y lo peor es que
a veces lo he hecho, qué le vamos a hacer, imagino que te contagias de lo que
hace el personal). Había visto fotos del toro en cuestión y la verdad que de
tanto pisotón estaba ya capado y un agujero considerable ocupaba lo que antaño
serían unos flamantes atributos genitales toriles, ahí es nada; cuánta saña se
emplea en tal actividad, pareciera que la contundencia del pisotón sea
directamente proporcional a la suerte que vas a tener.
La cosa es que nos
acercamos y se vislumbra una cinta de obra delimitando la zona central y vemos
que el torito capado está siendo objeto de un reimplante de sus atributos
testiculares, el equipo es numeroso y se afanan en su trabajo. Mañana
volveremos a ver el resultado.
Salimos a la plaza donde se encuentra el teatro de la Scala, que es bastante
sosito por fuera. Después tiramos por la Vía San Dalmazio, Via Porrone, Piazza
Cordusio y Vía Dante hasta el Castillo Sforzesco. Este castillo es un enorme bastión
rectangular formado por un complejo de
fortalezas, castillos y torres iniciado en 1451 por Francesco Sforza del que
quedó muy poco y que fue restaurado entre 1893 y 1904 y de nuevo tras la II
Guerra Mundial. Es sede de varios museos (instrumentos musicales, egipcio,
arqueológico, etc.). Durante el paseo
vimos los tranvías circular, me encantan las ciudades que tienen este medio de
transporte.
De
ahí nos fuimos a pasear por el Barrio de Brera, muy chulo, con tiendas y
rincones muy bonitos y nos asomamos al patio de la pinacoteca, pero no
entramos.
Nos
fuimos al llamado "cuadrilátero de oro", vías Tivoli,
Pontiano, Monte di Pietá y Montenapoleone; todo lleno de tiendas de lujo,
Prada, Dior, Vuitton, Cartier, etc, y sus estupendos escaparates. Algunas
tiendas sorprendentemente con gente y además la peña por la calle cargada de
bolsas con los logotipos de las marcas más caras, el personal muy elegante y
chic.
A
pesar del glamour que desprende el lugar y las gentes que por allí pasean hay
cosas que nos igualan; resulta que iba una pareja, chico y chica, muy elegantes
con su perro creo recordar que boxer; éste convenientemente ataviado con un
trajecito perruno de alguna marca carísima. Estaba yo viendo un escaparate
cuando me viene un pestazo de los de morirse. Miro a mi alrededor y veo que el
boxer pijo había hecho sus necesidades en la calle, como cualquier chucho
mierdoso, nunca mejor dicho. Puse cara de ascazo y salí que me las pelaba, no
sin antes ver que la pareja glamourosa de traje y vestido impecables y
carísimos, sacaba del bolsillo una bolsa y se disponían a recoger la inmunda y
apestosa majada que el perro había soltado, que para colmo de los colmos no
parecía ser demasiado compacta. Dejamos el capítulo escatológico atrás y
seguimos con nuestro recorrido.
Salimos a la Piazza San Babila y tomamos el
Corso Vittorio Emanuelle llena de tiendas bastantes más asequibles, como las "amancio",
el h&m, benetton, etc.
Llegamos al Duomo con la ilusión de que estuviese iluminado ya, pues había
anochecido, pero nada de nada. Nos quedaba ya poco tiempo para la hora a la que
teníamos cita para ver "Il Cenácolo", que está en Santa María de
Grazie, una bella iglesia gótico-renacentista. Llegamos con antelación y
visitamos la iglesia, que estaba tan oscura que la vimos fatal. Nos sentamos
dentro a esperar que nos tocase y pagamos al audioguía, 3,5 € cada una. Tienen
toma de auricular, así que si tenéis ladrón de clavija de auricular os podéis
ahorrar una de ellas.
Cuando nos toca nos hacen pasar por diferentes puertas que se van cerrando a
medida que pasa el grupo por ella y se va creando expectación. Por fin entramos
a la sala donde se encuentra. Es mucho más grande de lo que imaginaba y está en
alto ocupando una pared del refectorio del convento dominico, así que se ve
bien desde todos sitios sin que nadie que se ponga delante te moleste. La
visita dura 15 minutos, que entre las explicaciones de la audioguía (muy
interesantes) y lo impresionada que estaba por tener delante de mis ojos esa
maravilla, se pasan volando. No dejen de ir si van a Milán, su estado de
conservación no es especialmente bueno pues Leonardo en vez de pintar en la
pared húmeda lo hizo en la pared semiseca y los colores empezaron a
deteriorarse muy pronto. Es un lujo poder contemplarla.
Santa María de Grazie
Al
salir decidimos ir a la zona de los Navigli a ver el ambiente y en busca de los
"aperitivos". Cogimos el metro en Sant' Ambrogio y nos bajamos dos
paradas después en Porta Genova que está a una calle del Naviglio grande.
Estuvimos dando una vuelta y nos metimos en un bar con buena pinta, el
"Bistro de París". Pedimos un vino blanco y una cerveza, nos cobraron
6 € por consumición y puedes comer lo que quieras de una mesa llena de cosas
para picar (ya en Bolonia hicimos uso de este buen invento). Nosotros que somos
de poco cenar con el picoteo nos dimos por cenados.
Nos acercamos a ver la Dársena, la Porta Ticinese y el corso del mismo nombre
hasta la Vía Torino que nos llevó de nuevo al Duomo, que no sabemos por qué
motivo seguía sin iluminar, vaya rollo, con las fotos tan chulas que salen,
otra vez será. Entramos de nuevo a las Galerías de Vittorio Emmanuelle a ver si
el torito lucía de nuevo atributos sexuales. Estaba acordonada la zona y el
animal en cuestión estaba convaleciente rodeado de cuatro conos de esos de
carretera, eso sí, sus partes pudendas estaban enteras. Dimos la enhorabuena al
astado y pillamos metro hasta la parada Lima que es la que nos deja muy
cerquita del hotel. Llegamos reventados, así que a dormir. Mañana será otro
día.
SÁBADO, 3 DICIEMBRE DE 2011
Por la mañana tempranito nos levantamos, ducha y buscamos un McCafé que nos
había recomendado de nuevo Mafalda. Encontramos las indicaciones y llegamos,
está casi en la Porta Venezia, más concretamente en la Piazza Guglielmo Obedan.
Fue un desayuno BBB, un chocolate, un capuccino, un muffin y un croisant más un
zumo de naranja natural por 5,60 €, más barato imposible.
Nos dimos un paseo por el Corso de de Buenos Aires lleno de tiendas que aún
estaban cerradas. Paramos varias veces en patios que desde fuera ya llamaban la
atención, preciosos.
De ahí al hotel a hacer el check-out y dejamos las maletas allí para ir a la
terraza del Duomo, que ayer se quedó pendiente. El día de nuevo está gris pero
al menos no nos llueve. Cogemos el metro y vamos directamente a comprar los
tickets. Subir a patita las escaleras 6 € y en ascensor 10 €. Decidimos
aprovecharnos de las modernidades y dejar el ejercicio para otro momento, de
todos modos para los que escojan la opción a patita, he leído que son escaleras
cómodas, ni agobiantes ni de esas de caracol. Pasamos un control donde un tipo
vestido de camuflaje (el uniforme me parecía más apropiado para la guerra que
para estar curioseando bolsos en la puerta de una catedral) nos dejó pasar.
Salir a la terraza es increible, estás a la altura de las gárgolas y de todos
los adornos que desde abajo ves a no sé que montón de metros de altura. Hay
mucho andamio, por lo visto siempre está en obras. Las vistas de la Piazza del
Duomo y de la entrada de las Galerías de Vittorio Emmanuelle son
impresionantes. La decoración que llena las agujas, las paredes dan para estar
allí horas y horas, precioso todo. Te imaginas a esa altura los canteros y
escultores de la época allí colgados con los medios de la época haciendo su
trabajo y da un yuyu que no veas.
No
es que las gárgolas estén siguiendo un tratamiento de acupuntura, eso es un
sistema antipalomas
A
la bajada no pudimos resistirnos a pasar para ver al torito. Allí estaba con
cuatro conos delimitándolo y otro cono que hacía las veces de taparrabo. Había
turistas que lo levantaban para hacerle la foto y una chica hasta hizo como que
ponía el pie encima de los flamantes huevillos, pero al momento apareció una
pareja de polis y el personal se dispersó.
Le decimos adiós al Duomo y de nuevo metro al hotel a recoger las maletas y
metro a la estación de Cadorna, que es de donde salen los trenes a Como. El
tren vale cuatro euros y pico en segunda y 2,20 € más si vas en primera.
Nosotros no somos de gastar más de lo necesario en transporte, pero por ese
dinero pues compramos primera, para después comprobar que era cuasi lo mismo
que segunda, qué pringaos, jajaja. Eso sí, fuimos la mar de tranquilos.
Llegamos
a Como y sacamos el planito que mi santo había hecho en el google maps, (qué
apañaos son mi santo y el maps) para llegar al B&B Storico.
Llegamos,
llamamos a la puerta y nada, llamamos y nada de nada... a ver qué pasa...
llamamos por teléfono a un número que había apuntado en el letrerito del
portero automático. Que vienen en 10 minutos, que han ido a comer. A los tres
minutos aparece una señora, nos dice lo mismo, que Marco (el dueño) está
comiendo y que la sigamos. No hay ascensor y es un cuarto piso. No pasa nada
porque vamos con las minimaletas. Nos da una habitación y le decimos que
habíamos pagado por una superior. La señora llama a los dueños y nos cambia
rápidamente, nos enseña dos y nos da a elegir, esta habitación sí se parece a
la foto que habíamos visto en booking. Soltamos los bártulos y a la calle.
B&B
Storico
Vistas
desde la terraza
Como y su lago es un destino ideal para pasar unas vacaciones tranquilas. Las
ciudades y pueblecitos que rodean el lago le dan un indudable encanto al lugar,
siendo uno de los paisajes más bellos del Norte de Italia. Durante siglos el
lago ha atraído a visitantes adinerados que han llenado sus orillas de
estupendas villas con jardines. Un microclima hace que los fríos invernales
propios de la formación prealpina se vean atenuados por el efecto del lago.
Como es una ciudad amurallada que conserva varios tramos de muralla que data
del siglo XII. Actualmente el turismo y una enorme industria textil (sobre todo
seda) han hecho de Como una ciudad muy rica y animada con una importante
actividad de ocio y comercio. La arquitectura sin embargo ha mantenido su
estructura tradicional. Fue fundada por los romanos y es una ciudad
muy agradable para pasear por ella y estar un par de días. El lago de Como
tiene forma de Y invertida y Como está situado al final del ramal occidental
del lago. Como dato curioso aquí nacieron Plinio el Viejo y Plinio el Joven.
El centro de Como estaba animadísimo y nos sorprendió ver muchas tiendas de
marcas lujosas. No hacía nada de frío y la gente se ve que aprovechó para salir
a las compras navideñas. Todas las calles adornadas muy bonitas y un par de
mercadillos curiosos de navidad y artesanías. Comimos en la calle un trozo de
pizza y focaccia y seguimos pateando el centro. Cuando nos hartamos de andar
volvimos al hotel. Ya estaba Marco, el dueño, una persona amabilísima que nos
explicó cómo iba el internet, la calefacción... Al rato de irse vemos que no
van ni el internet ni la calefacción. Lo llamamos y en menos que canta un gallo
allí estaba solucionándolo todo al momento.
Nos fuimos a la calle y la Plaza
del Duomo había encendido su alumbrado navideño, espectacular, todas las
fachadas iluminadas en azul con abetos y copos de nieve en movimiento y un
árbol con cientos de bombillitas azules. La Catedral de Como está dedicada a
San Abundio, protector y patrón de la ciudad; comenzó a construirse en 1396,
continuándose en el Renacimiento y concluyéndose en 1740. Al lado está el
Palacio Municipal, un magnífico edificio de mármol gris y rosa del siglo XIII
que ha sido modificado en numerosas ocasiones. El conjunto de la plaza es muy
armonioso y el color azul de las fachadas le da un aire muy chulo.
Lago
di Como
Duomo
iluminado
Era la hora de cenar y pasamos por un local con buena pinta y ambiente, el "Il Pinzimonio"; entramos
y fue todo un acierto, la comida buenísima y muy bien de precio. El sitio es
enorme y todo lleno de gente. Una jarra de litro de vino de la casa, más pizza
caprichosa, más champiñones y alcachofas a la crema puestas sobre una rodaja de
patata al horno 30 € redondos (incluido
el coperto (¡5€!), cuando no nos han puesto ni pan ni piquitos). Como
salimos contentillos ni buscamos bar de copas ni nada, al hotel y mañana será
otro día.
DOMINGO, 4 DICIEMBRE DE 2011
El desayuno del B&B era a las nueve. Funciona de la siguiente manera. En tu
habitación tienes las tazas, platos, cubiertos y una cesta. Sales al rellano y
ya están Marco y su mujer con una sonrisa para ponerte café, chocolate, té...
lo que quieras; en una mesa están puestas la bollería, pan, queso, chacina,
mermelada, fruta, yogures... y tú te pones en los platos y cesta lo que quieras
y desayunas en tu habitación. Desayunamos tranquilamente (qué relax, quiero
desayunar cada día así) y decidimos coger el funicular para subir a Brunate;
salimos a la calle, cielo azul, nada de frío y mucha gente disfrutando ya del
precioso día.
Nos
vamos a la zona del lago de donde sale y nos montamos. Tarda 7 minutos en subir
y salva un desnivel increíble. Una vez arriba tienes vistas privilegiadas.
Queríamos ir también al faro y habíamos leído que se tardaba unos 15 minutos,
aunque en algunos diarios de blogs algunos decían que habían tardado una
hora... Qué raro!! Vemos que hay un bus que va al faro y decidimos subir en bus
y bajar paseando. El bus vale 1,25 € y se coge en una plaza justo al lado de
donde llega el funicular y aviso, hay que llevar el dinero justo porque el
billete se compra en una máquina que hay dentro del bus que no da cambio. Tardaba
media hora en salir, así que nos fuimos a callejear por el pueblo. Hay unas
casas increibles, todo muy bonito.
Funicular
Como-Brunate
Brunate
Cogemos
el bus y tarda un montón en subir arriba del todo, así que eso de que en 15
minutos estás arriba es poco más o menos que imposible. Anduvimos un poquito
hasta el faro y las vistas son estupendas. Al faro se puede subir, gratis hasta
el primer tramo y pagando 1 € subes hasta arriba del todo, eso sí, a patita. Yo
que no soy de escaleras estrechas y helicoidales porque me da el vértigo y lo
paso mal, decido quedarme abajo disfrutando de las vistas y de una manzana que
"me sobró" del desayuno. Mi santo sí que subió y por supuesto las
vistas eran mucho mejores pues abarcaban los 360 grados y abajo no. Me
conformaré con ver las fotos.
Después bajamos tranquilamente, dando un paseo, sin prisa pero sin pausa y
tardamos 25 minutos, muy bien porque el tiempo acompañaba mucho, nada de frío,
sobraba el plumas que no veas.
Una vez abajo nos subimos al funicular y en siete minutillos estábamos en Como.
Estación
de tren de Como
Pensamos
en hacer un minicrucerito que hace la empresa de Navegación por el lago en
invierno que pasa por los pueblos del brazo izquierdo del lago y puedes bajarte
y subir en el siguiente, pero primero a comer que era hora. Elegimos un
restaurante cerca del lago recomendado en el tripadvisor y en la guía Top 10
del País Aguilar, el Ristorante Sociale; la carta no es muy extensa pero se
antoja todo; comimos risotto con setas, plumas con pomodoro y chile, vino y un
postre, 31 € (aviso a los incondicionales de la pizza, aquí no hay).
Nos fuimos a comprar los tickets y a pillar el barco; el crucero da una vuelta
de una hora y para en los pueblos del brazo oeste del lago más cercanos a Como:
Tavernola, Cernobbio, Moltrasio y Torno; fuimos sentados fuera casi todo el
tiempo, disfrutando de esa luz que me gusta tanto del final de la tarde y que
le daba un encanto especial a las villas y pueblos. A la vuelta, ya con el sol
medio escondido, teníamos fresquete y pasamos dentro. Quizá no sean los pueblos
estrella del lago, pero el paseo en barco es muy agradable y las vistas
divinas. No nos bajamos en ninguno porque no se veía mucho ambiente en ellos y
además se estaba haciendo de noche.
Llegamos
a Como y estaban todas las calles llenas de gente, las tiendas abiertas...
nunca pensé que Como tuviera tanto ambiente. Nos fuimos a un McCafé a tomar un
chocolate, un capuccino y un tiramisú y desde la ventana estuvimos viendo el
ambiente de la calle, insisto, increíble. Luego nos fuimos a hacer fotos a la
plaza del Duomo, que de nuevo se había puesto el vestido azul navideño.
Después fuimos al hotel a descansar un ratito y haciéndole caso de nuevo al
tripadvisor fuimos a un restaurante ecológico de pizzas de ambiente marroquí,
el Cardamomo, al lado de la estación
de tren Como Nord Borghi, en la calle Carloni (al principio según se llega
desde la estación). Nos tomamos cervezas, pizza y ensalada, todo buenísimo
y la cuenta 24 €, qué bien se come en los países mediterráneos!! y la atención del personal maravillosa, compartimos
una pizza y nos la ponen mitad y mitad en un plato para cada uno.
LUNES , 5 DICIEMBRE DE 2011
Hasta la tarde anterior estábamos convencidos de ir de Como a Bérgamo en bus,
pues no hay tren directo, pero miramos en internet cuánto tardaba y eran dos
horas y lo peor, entraba a 20 pueblos ¿Ein? Pues vamos en tren . La única
opción era Como-Milán Cadorna, metro a la Estación Central y tren Milán-Bérgamo,
tardábamos unos 10 minutos más, pero preferíamos eso que la tortura del bus.
Desayunamos
prontito, (ya antes mi santo, que es tempranero había ido a la estación a por
los billetes) y nos fuimos al tren a hacer el periplo arriba señalado. A las
12:30 estábamos en Bérgamo.
Estación
Central de Milán
Habíamos
leído que la oficina de turismo estaba enfrente de la estación, la divisamos y
allá que fuimos, pero un cartel en la puerta avisaba que se habían mudado al
lado de un McDonalds cercano. Se ve desde allí. Nos atendieron muy bien y nos
dieron un mapa y una miniguía en español muy apañada y nos dijeron que nos
convenía comprar un bono de transporte para un día que incluye los dos
funiculares que hay en Bérgamo, ya con eso has amortizado el precio, que a
nosotros nos cuesta 2,5 € porque es navidad y está rebajado (su precio normal
son 3,5 €) y que se compraban en la estación de autobuses que está allí al
lado. Compramos los bonos y llegamos al Hostel Central BG (recomendación de Ana). Para pasar una noche estupendo (nosotros
ni eso, que nuestro vuelo sale a las 6:30, así que nos vamos del hotel a una
hora bastante indecente, cosas de volar barato). Dejamos las minimaletas y a la
calle.
Trayecto
Estación tren de Bérgamo al Hostel Central BG
Bérgamo está dividida en la ciudad alta, rodeada de una muralla veneciana, que
es la más antigua, y la baja, más moderna. No llego a entender por qué esta
ciudad no es más famosa a nivel turístico, pues atractivos no le faltan. Cierto
es que desde que Ryanair sale y llega a su aeropuerto recibe muchos más
turistas, pero realmente merece una visita independientemente de que nuestro
vuelo saliera o no de aquí pues es una joya.
Para subir de la Città Alta hay varias alternativas; frecuentemente
se usa el funicular del mismo nombre que está en el Viale Vittorio Emmanuelle
II y que ofrece unas bonitas vistas de la ciudad baja mientras sube. También
llegan allí los autobuses línea 1 aeropuerto y el 1A; hay más
información en la web http://www.atb.bergamo.it/ITA/Default.aspx?SEZ=2&PAG=38
Nosotros nos decidimos por el funicular que siempre es más guay y es un medio
que no usamos nunca. Dimos un paseo por la calle que lleva al funicular y lo
cogimos. Cuando sales parece que has cambiado de ciudad. Acabamos de pasear
abajo por una avenida amplia arbolada y ahora vemos que de la placita donde
hemos llegado salen callecitas estrechas.
Me encantan
Nos
zambullimos en ellas y descubrimos una Bérgamo deliciosa; calles y edificios
medievales y renacentistas ubicados en lo alto de la colina, una maravilla
pasear. Además es casi la hora de comer y apenas hay gente en la calle.
Llegamos a la Piazza Rosate y allí nos encontramos con la fachada trasera de la
Basílica Santa María Maggiore. Estábamos un poco despistados sin saber muy bien
dónde nos encontrábamos; a la confusión contribuía el que yo había visto fotos
de los leones donde se apoyan las columnas de la portada y eran rosas y los que
yo estaba viendo eran blancos; el plano tampoco era muy claro al respecto, así
que decidimos rodear el edificio.
Efectivamente,
salimos a la Piazza del Duomo y ahí estaba la estupenda fachada de la Capella
Colleoni, obra maestra del renacimiento lombardo, de la Basílica Santa María
Maggiore; a la derecha mirando la Capilla Colleoni, está el precioso
Baptisterio y a la izquierda la fachada del Duomo, que es bastante menos
espectacular que su vecina.
Capilla Colleoni
Baptisterio
Duomo
A
nuestra espalda los arcos del Pallazzo della Ragione por los que se accede a la
preciosa Piazza Vechia, un compendio de edificios de diferentes épocas que
casan a la perfección. El Palazzo della Ragione tiene en la zona central un
león de de San Marco, recuerdo de la dominación veneciana. A la derecha está la
Torre del Campanone del siglo XII y enfrente el Palazzo Nuovo, un edificio
neoclásico de principios del XVII que alberga la Biblioteca Municipal. En el
centro de la plaza está la Fuente Contarini, muy bonita.
Palazzo
Nuovo
Campanone
Pallazo
della Regione
Fontana
Contarini
Miramos
el reloj y decidimos ir a comer antes de que cerraran las cocinas, pues ya era
tarde. Fuimos a un restaurante recomendado por Rosaana, la Cooperativa Città Alta Il Circolino, que está en calle Vicolo Sant' Agata
19, una bocacalle de la Vía Colleoni; es un restaurante enorme lleno de
bergamescos. Comimos una ensalada griega, fussilli con ragú y grigliata de
carne, todo buenísimo. No nos cobran el "coperto" y eso que nos ponen
pan y ofrecen agua. La cuenta 31 €, genial.
Ya
con el estómago lleno nos fuimos a pillar el Funicular de San Vigilio, que te
lleva a la zona más alta de la ciudad. Las vistas estupendas, preciosas; dimos
un paseito y de nuevo hacia abajo.
Como
ya la luz comenzaba a escasear nos fuimos a la Roca, una fortaleza situada en
la colina de Santa Eufemia; en sus jardines hay numerosos recuerdos a los
caídos en las guerras y varios tanques y maquinaria de guerra; lo mejor, las
vistas que ofrece, en nuestro caso, cuando llegamos ya estaba atardeciendo y ésta
era la luz que había.
Nos dimos otro buen paseo por las calles de la Città Alta degustando el dulce
típico de aquí, la "polenta" y viendo unas tiendas preciosas y bien
decoradas y ya cogimos el funicular de nuevo para volver a la Città Bassa.
Polenta
Fuimos
al hotel a recogerlo todo y dejarlo todo preparado, pues a las cuatro y media
de la madrugada nos recogía el taxi para el aeropuerto. Hay un bus muy barato
pero el primero sale a las cinco y media de la mañana y nuestro avión era a las
seis y media y no nos gusta ir justos. El taxi nos cobra 20 €. El avión salió a
su hora y llegamos a Sevilla a la hora prevista, por lo que pusieron la famosa
trompetilla ryanair. Lo único malo del vuelo que a esas horas lo que apetece es
dormir, pero como siempre la megafonía no para de dar la lata vendiendo,
rifando...
Impresiones lombardas
Definitivamente Italia es uno de mis países favoritos, de norte a sur;
muchísimo me queda por descubrir, pero nada me decepciona, ni siquiera Milán,
de la que he leído mis veces que es gris, fea y con poco que ver. Me ha
parecido una ciudad interesante para una escapada de fin de semana y me ha
gustado mucho más de lo que que pensaba.
He descubierto Como, un precioso pueblo con muchísima vida y un paisaje
espectacular y por último Bérgamo me ha parecido una pequeña joya que merece
muchísimo la pena, sus calles estrechas y empinadas y sus deliciosas plazas
tienen un encanto especial, estoy seguro que volveremos a seguir explorando el
norte italiano, aunque ahora toca el sur, una asignatura pendiente.
Hasta
el próximo viaje y espero que os haya gustado y os sea útil si os decidís a
hacer un escapada a la zona.
Ciao.















































































































































































































































Me lo he leído casi enterito (las fotos me distraen sorry) ....... Buena escapadilla os pegasteis . Aunque yo os hubiera recomendado recorrer ams los pueblecillos del lago y menos Como ciudad. Yo he estado en la margen izquierda (Moltrasio, Ossucio, Menaggio o Gravedonna) y son realmente mágicos (por lo menos en verano, quizá en invierno los árboles pelados, poco ambiente, etc, sean mas tristones) ...... Felicidades, por el viaje (y por buen clima)
ResponderSuprimir¡Qué fotos más bonitas Pepa!Y qué bonito está todo en Navidad. A mí Bergamo también me gustó mucho.
ResponderSuprimirAhora te toca La Bella Napolli, sé que te encantará.
Mocita, una chulada de viaje. Muy bonitas las fotos. besotes. Tu hermanito.
ResponderSuprimirHoy hace justo dos meses que volví de un viaje por Italia de una semana. Los mismos sitios que tu, pero añadiendo Verona y Venecia. Qué buenos recuerdos!! Y además no pude subir ni al Duomo ni al faro de Brunate y gracias a tus fotos me acabo de hacer una muy buena idea de las vistas :-)
ResponderSuprimirPaco que alegría verte por aquí. La zona me ha gustado tanto que volveré recorrer el lago entero y los lagos cercanos, pero en primavera o verano, seguro que los pueblos estarán mucho más animados. Gracias por leerme y dejar comentario.Un besote.
ResponderSuprimirGrace desde que vi tus fotos napolitanas tengo más ganas aun de ir al sur. Gracias por tu comentario reina.
Hermanito me alegra que te gusten las fotos, pasa más a menudo por aquí.
Artabia que bien sienta recordar los viajes pasados, eh? Yo estuve en Verona la navidad pasada, aprovechando un vuelo a Bolonia y en Venecia estuve hace más tiempo y me fascinó. He visto que tienes un blog de viajes, con tu permiso te enlazo en el mío. Gracias por tu comentario y pasa siempre que quieras, estás en tu casa ;)
Querida Pepa:!!!!Me encantó tu viaje a la Lombardía italiana¡¡¡¡ Como siempre, valoré tus doctas descripciones de Milán y las ciudades y pueblitos que visitaste.Son muy parecidos a los paisajes y poblaciones de Lugano (la suiza italiana),adonde hicimos varios viajes parando en el aeropuerto de Milán, pero sin conocer la ciudad.El duomo me pareció más bello que el de Florencia, pero en rigor de verdad, los paisajes son idénticos. Tenemos previsto viajar en Marzo o Abril a Croacia y Alemania, así que nos pondremos en contacto para ver si nos podemos encontrar en Madrid.Espero que así sea,porque los queremos mucho y los recordamos siempre con cariño.Con todo mi afecto les deseo felices fiestas y un próspero año nuevo.-
ResponderSuprimirBesos Mery
Hola Pepa:
ResponderSuprimirNecesito un poco más de tiempo para leerlo, pero las fotos son preciosas.
Menos mal que por lo menos nos vamos a ver este viernes, porque hace la tira de tiempo que no hablo contigo.
Besos, Carlota
Hola,
ResponderSuprimirFelicidades por el blog !!
El post me ha traído buenos recuerdos del viaje a la Lombardía. Qué rica la polenta !!
Saludos.
¡Hola Pepa! Bonito recorrido. Hace un tiempo hicimos un pequeño viaje a Milán y vinimos encantados de esta ciudad, que no tiene muy buena prensa. El contar con el tranvía en pleno centro, fue una de las cosas que más me gustaron, no la única. Lo que no hice fue subir al Duomo y veo, por tus fotos, que la experiencia es magnífica.
ResponderSuprimirDe Bérgamo, (gracias por la mención inicial), ¿qué puedo decir? un placer descubrir sus rincones. Veo que las pequeñas tiendas también llamaron tu atención. Todo tan al detalle, con tanto encanto... y Como (aquí no he estado) está precioso con ese ambiente navideño.
Bueno, que me ha gustado mucho tu viaje y cómo lo cuentas más. Muchos besos, Arundathi.
A estas horas me comería esas galletas de angelitos, el sitio ideal. Besitos.
ResponderSuprimirHola!!!
ResponderSuprimirPedazo de escapada que os habeis hecho. No conocia el blog hasta ahora, y lo he estado leyendo y me gusta, volveré por aqui a leerte.
He de confesarte que he flipado en colores con la pedazo de entrada que has escrito... Extensa es poco..jeje, pero muy completa y con algunas fotos preciosas.
Un saludo!
que chulo me ha encantado y mis hijos tambien dice artuto que le encantaria viajar como tu un beso para los dos
ResponderSuprimirHola!! Mery, Carlota, Victor, Arundathi, Isa, Xipo y Pili me hacen mucha ilusión vuestros comentarios. Muchas gracias.
ResponderSuprimirFELICES FIESTAS A TODOS!
Impresionante relato y espectaculares fotos. Maestra, como siempre una gran narradora. Me ha encantado tu escapada, aprovechada al 100 %, os hizo un tiempo impresionante, todo lo contrario a mi escapada, menudo contraste ver mis fotos y las tuyas en el mismo lugar ;)
ResponderSuprimirMuchas gracias por nombrarme.
Un beso enorme. Y de nuevo, enhorabuena por el pedazo de diario. ;)
Mafiii que me sacas los colores, es que me miras con muy buenos ojos. Gracias a ti por pasarte por aquí. El tiempo fue un gran aliado. Un besazo enorme, estoy deseando leer esa escapada berlinesa :)
ResponderSuprimirAy! Me ha encantado!!!! Quiero ir! Quiero ir! Quiero ir!
ResponderSuprimirImpresionante el desayuno del McCafe teniendo en cuenta el precio.
Me encanta la idea del Bistro de Paris (tomo nota!), preciosa la iluminación de todas las fachadas!! Como se lo curran!
E impresionante Como.
Me has descubierto unos sitios preciosos. Muchas gracias y perdona por haberme pasado tan tarde a disfrutar de tu verbo y tus maravillosas fotos.
Un besazo!!!
Cómo me gusta que mi ciberminino favorito se pase por aquí!!!
ResponderSuprimirSi te ha gustado te lo recomiendo como escapada, es una zona preciosa y se come estupendamente. Si te decides ya sabes, pregunta lo que quieras. Un beso muy grande y gracias por leerme y dejar comentario :)
Qué recuerdos me ha traído tu relato! Nosotros no fuimos a Como porque pensábamos que en invierno estaría muy triste y no merecería la pena, pero veo que estábamos equivocados.
ResponderSuprimirSaludos
Hola después lo leeré con calma, he tenido el Pc en el hospital y llevo retraso en todo, te deseo unas felices Fiestas de Navidad. Besitos.
ResponderSuprimirHola Mari Carmen! Nosotros pensamos igual, que estaría tranquilo, pero de eso nada, un ambiente flipante. Muchas gracias por pasar por aqui y FELICES FIESTAS y un año lleno de viajes.
ResponderSuprimirCoco que rollo tener el pc chungo, ya no podemos vivir sin él. Espero que te pongas pronto al día. Muchas gracias por tu cimentario y te deseo lo mismo, una FELIZ NAVIDAD Y un año lleno de proyectos viajeros.
Guapa ¡hay que ver lo que da de si una escapada de cuatro días! El viaje chulísimo y las fotos preciosas. Además tuvisteis suerte con el tiempo y el ambiente en Navidad es especial.
ResponderSuprimirGracias por tus palabras, me hace mucha ilusión que pases por aquí. Es una escapada muy apañada para que la hagas con tus niños, creo que les gustaría ver el Cenácolo. Un beso preciosa.
ResponderSuprimirAyssss... Te gustó Milán??? A mí... pfff... bueno, no es que no me gustara... Me pareció fea en líneas generales... Con cositas bonitas puntuales... El Duomo, espectacular, por supuesto; el Castello Sforzesco (viste la Pietá Rondanini de Miguel Ángel??); Santa María delle Grazie y el Cenácolo... Pero como conjunto de ciudad: fea. Me gusta haber ido, pero dudo que vuelva. Y sí, pequeña, los perros pijos también cagan, jajajajja.
ResponderSuprimirEn cuanto a Como, asignatura pendiente TOTAL, tengo que ir... Y, ahora que he visto fotos de Bérgamo, también iré.
En fin, como siempre coincidimos con Italia... tierra hermana... La adoro.
Jajaja no me parece la mejor ciudad de Italia pero al ir pensando que sería horrible hasta le he visto su aquel. La Pietá no la vi, error garrafal. Como y Bérgamo sí que merecen mucho la pena y encima con vuelos baratos se puede llegar, así que tienes que ir sí o sí. Tengo pendiente una escapada como la tuya a Génova y Cinque Terre, pero sobre todo le tengo ganas al sur y a Sicilia, cuando vaya ya sé donde tengo que ir a por info de la buena ;)
ResponderSuprimirGraciassss por pasarte por aquí y dejar tu comentario. Muacks.
Yo Sicilia ya sabes que me encantó, y que además volveré para ver toooodo lo que me quedó pendiente... A Nápoles - Costa de Amalfi le tengo unas ganas locas... Y a Cerdeña... Aaaains...
ResponderSuprimirYo Sicilia ya sabes que me encantó, y que además volveré para ver toooodo lo que me quedó pendiente... A Nápoles - Costa de Amalfi le tengo unas ganas locas... Y a Cerdeña... Aaaains...
ResponderSuprimirSilviaaa que te ha salido doble el mensaje, jajaja, yo sobre todo le tengo ganas a Nápoles, habrá que ir, qué le vamos a hacer!
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